En Japón se encuentra una de las rutas de peregrinaje más importantes del mundo, aunque no muchos saben de ella: es la conocida como ruta de los 88 templos de Shikoku o Shikoku Henro y se extiende a lo largo de 1400 kilómetros, bordeando la isla. Esta ruta japonesa conecta los pasos del monje y fundador del budismo Shingon, Kōbō-Daishi, que vivió entre los siglos VIII y IX.
Shikoku es la más pequeña de las cuatro islas principales de Japón y uno de los lugares en los que se preservan las tradiciones de forma más pura del país. Entrar en Shikoku es adentrarse en el Japón más profundo. El henro, el peregrino, es el principal protagonista de la ruta. Se le puede encontrar por toda la isla, pero principalmente al inicio y al final del recorrido y se les distingue por su vestidura blanca (hakue), su ancho sombrero de paja y forma cónica (sugegasa) y su bastón (kongozue). Pese a ser circular, la ruta de los 88 templos de Shikoku comienza, según la tradición, en la prefectura de Tokushima, donde se encuentran los primeros 23 templos, cerca de la ciudad de Naruto y las espectaculares gargantas de Iya (otro de los grandes atractivos de la isla de Shikoku).
La zona sur, la de Kochi es, posiblemente, la menos transitada ya que se encuentran pocos templos repartidos en una gran distancia. Otra de las zonas más visitadas es la de la prefectura de Ehime, con la ciudad más grande de la isla, Matsuyama. Por último, a pocos kilómetros del final, se encuentra otro templo emblemático, el de Zentsuji, el lugar de nacimiento de Kōbō-Daishi. La ruta de Shikoku, a diferencia del Camino de Santiago que es, quizá, la ruta de peregrinación religiosa más conocida del mundo, no es tan extendida entre los visitantes de fuera de Japón. A lo largo de su recorrido se encuentran tramos muy atractivos, entre la sucesión de templos budistas y la belleza paisajística de la isla.
